Los alcornoques
...y de cuando en
cuando los alcornoques
despojados de su corcho
nos mostraban
su rojo tronco desnudo,
como cuerpos desollados
de sufridos San Bartolomé.
Miguel de Unamuno
...y de cuando en
cuando los alcornoques
despojados de su corcho
nos mostraban
su rojo tronco desnudo,
como cuerpos desollados
de sufridos San Bartolomé.
Miguel de Unamuno
No son los
alcornoques árboles a los que los poetas hayan compuesto líricas odas y rimados
versos, y sin embargo su porte majestuoso y su verde claro y brillante le hacen
uno de los árboles más bellos de nuestra zona.
El alcornoque
tiene más altura que la encina, con la cual convive, pero es menos frondoso que
esta. Busca más humedad en el suelo y huye de climas fríos, en especial de las
heladas. Su floración es más larga y su fruto mas alargado y amargo que el de
esta y más tardío, lo que beneficia y alarga el aprovechamiento de la
montanera. Su madera de gran dureza fue antaño muy usada en la elaboración de
carros.
Altivos
alcornoque de mi tierra, diseminados entre el arroyo Alcañizo y el río Guadyervas,
que enriquecéis las dehesas de Dehesa Nueva, Deheson del Encinar, Alcornocal…
Vosotros de corteza grisácea y desquebrajada de arriba abajo, que como jirones
se os arranca para obtener el corcho.
La saca del
corcho se lleva a cabo en los primeros días del verano, cuando el calor impide
la proliferación de hongos que infecte la madera del alcornoque, muy sensible
al frío, las enfermedades y el fuego. La primera saca se lleva a cabo cuando el
árbol tiene aproximadamente veinticinco años, y al corcho que se extrae se le
denomina bornizo y por ser muy irregular, se destina a la fabricación de
belenes (su corcho ha sido montañas del castillo de Herodes, portal de Belén,
campos rocosos… sueños y fantasías infantiles). Las sacas posteriores, de corcho
más homogéneo, se realizaran cada diez
años.
Dos hombres
con hachas en mano, van haciendo cortes circulares en el tronco del alcornoque
desde la raíz y entre estos un corte vertical. Después, ayudados por los mangos
de los hachas a modo de cuña, hacen con ellos palanca desprendiendo la corteza
que llaman panas. Quedando los alcornoques desgarrados y con su piel
sangrante, del color del barro de los alfareros puenteños y desprendiendo un
aroma a tierra y vida maltratada. Más tarde ira oscureciendo su piel hasta
recobrar el tono pardo y luego grisáceo.
Las panas son trasportadas a lomos de mulos
a través del sotobosque entre aromáticas jaras, ornamentales retamas y
coloridos cantuesos, hasta claras de la dehesa en donde se pesara y se cargara
en camiones que las conducirán hasta la fábrica.
Corcho de
viejas colmenas, flotadores de baños de días de esparcimiento, de tapones de
vinos míticos… corchos de nuestra vida y sufrimiento de nuestros alcornoques.