miércoles, 27 de marzo de 2013

Menú de la Última Cena



En estos días de Semana Santa, cuando se recuerda la Última Cena de Jesús con sus Apóstoles y la instauración de la Eucaristía, cave que nos preguntemos ¿qué ceno Cristo en la Última Cena?
Jesús se reunió esa noche con sus Apóstoles para celebrar la Pascua (Pésah o Pasaj) que significa pasar de largo, en recuerdo al hecho bíblico acontecido la noche antes del Éxodo, en que el Ángel Exterminador enviado por Dios, fue matando al primogénito de cada casa de los egipcios, pasando de largo por las casa de los hijos de Israel (Éxodo 12,27).
Jesús y sus Apóstoles siguiendo la tradición hebrea comerían esa noche el cordero, pues esta Pascua es también conocida como la Pascua del cordero o Pascua del pan cenceño (o ácimo). Siguiendo las            recomendaciones del Antiguo Testamento (Éxodo 12, 1-14). El cordero o cabrito había de ser macho y de una edad no inferior a ocho días ni superior al año, sin defecto alguno, sin quebradura de huesos, es decir entero. Debía de ser asado, nunca cocido ni frito pues estaba prohibido comerlo así. 
El pan había de ser ázimo (sin levadura), pues en la Pascua, durante siete días había de retirarse la levadura de la casa.
Para acompañar al cordero se serviría  hierbas amargas, es decir sin guiso ni aliño alguno, suponemos que podía ser alguna variedad de lechuga.
Siguiendo las recomendaciones del Antiguo Testamento, la sala donde se celebraba la cena había de estar impoluta, sus muebles limpios y sobre la mesa un mantel blanco. Hasta aquí la recreación de la Ultima Cena, pero la importancia que esta tuvo radica, en que en ella Cristo instituyo la Eucaristía, piedra angular de la cristianismo.
La representación de esta Ultima Cena ha sido muy utilizado en el arte, en especial en el renacimiento y en el barroco, acoplando la representación al ámbito local o regional del artista. Así vemos en el Barroco Peruano, como se sustituye el cordero por el conejillo de indias (Cavia porcellus).


RECETA CORDERO PASCUAL
INGREDIENTES
1           Cordero lechal (5 kg. aproximada mente)
150       gr. de manteca de cerdo
1           litro de agua
2           limones (solo el zumo)
             Sal


          En una cazuela de barro, o dos, disponer en el fondo unas varas de ramas de laurel,donde apoyara el cordero. Poner el agua en el fondo y sobre el  cordero salado y untado de manteca, con el costillar hacia arriba.

         Introducir en el horno que tendremos precalentado a 175º C y lo mantenemos durante una hora aproximada mente. Vamos agregando agua si hiciera falta.

        Damos la vuelta al cordero, untamos de manteca la piel con una brocha y con una cuchara vertemos el zumo de limón por encima. Lo mantenemos unos treinta minutos a 175º C, echando agua del fondo sobre la piel varias veces.


 

domingo, 24 de marzo de 2013

Los calvarios de mi tierra



Los calvarios de mi tierra  
                            
Santas cruces, santas cruces
que alzaron nuestros abuelos
desde el pueblo a la colina
que se alza a orilla del pueblo 
con memorando el sublime
sacrificio del cordero.
Poco a poco, santas cruces
vais cayendo, vais cayendo,
y conforme caéis, caen
la paz del hogar doméstico
y la paz de la república
que a vuestro pie florecieron.
                                                                                                                                                                    Antonio Trueba


         El Beato Álvaro de Córdoba (Zamora 1360?  Córdoba 1430). Después de volver de una peregrinación en 1419 a Tierra Santa, quedó impactado en el corazón, por el doloroso Camino del Calvario, recorrido por Cristo. Fundó en las afueras de Córdoba el famoso y observante Convento de Scala Coeli donde había varios oratorios que reproducían la “vía dolorosa”, por él venerada en Jerusalén. Esta sagrada representación fue imitada en otros conventos, dando origen a la devoción a la "vía dolorosa" o Vía Crucis en España que después fueron imitadas por toda la cristiandad.

       A mediados del siglo XVI el noble sevillano don Fadrique Enrriquez de Ribera, de la estirpe de los Adelantados de Andalucía, I Marques de Tarifa, visito un siglo después Tierra Santa. Contó los pasos desde donde se creía estuvo el pretorio de Pilatos hasta el Gólgota donde fue sacrificado Cristo. A su regreso  a Sevilla creo un Vía Crucis, desde su casa, que, a partir de entonces, sería popularmente conocida como Casa de Pilatos, residencia actual de los Duques de Medinaceli, hasta la última cruz, denominada La Cruz del Campo, por estar esta en el siglo XVI en el campo, que luego daría su nombre a una popular cerveza sevillana.

        Desde muy antiguo, la diócesis de Ávila, a la cual perteneció la comarca del Campo Arañuelo Toledano, a excepción de Alcolea y Puente del Arzobispo (que pertenecían a la Diócesis de Toledo), se recomendó levantar Vía Crucis en las diferentes parroquias de nuestra tierra, entre los que destacan, por su belleza y peculiar estetica los de:

        El de Las Ventas de San Julián, que asciende a un montículo o promontorio desde donde se divisa la Cañada Real Leonesa Occidental tan usada durante centurias por los rebaños acogidos al Real Consejo de la Mesta, que en su lento caminar inspiraron los versos a Antonio Machado: 


Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,
pastores que conducen sus hordas de merinos
a Extremadura fértil, rebaños trashumantes,
que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.

Ascender hasta su cima constituye un agradable paseo que invita al soliloquio, pues como dice Antonio Machado: “quien habla solo espera hablar a Dios un día”.

       El de El Torrico ha dejado sus restos entre casas, por una calle, que bien podía llamarse Calle de La Amargura, donde la Virgen se encontró con su hijo. Va en dirección al camino que conduce a la ermita de Santa Ana, y desde donde se nos presenta majestuosa la Sierra de Altamira, antiguamente llamada de Los Carvajales, por donde transcurre el camino hacia el Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe y con López de Ayala proclamar con sus versos:

Sennora, por cuanto supe
tus acorros, en ti aspero,
e a tu casa en Guadalupe
prometo ser romero.

      El de Herreruela de Oropesa, partiendo de la Parroquia de San Ildefonso, asciende hasta la Sierra de la Ventosilla, donde tres cruces nos recuerdan la crucifixión de Cristo y desde donde podemos ver una de las panorámicas más majestuosas de nuestra tierra, y en silencio recitar los versos de Gabriel y Galan:

Yo he nacido en esos llanos
de la estepa castellana,
donde había unos cristianos
que vivían como hermanos
en república cristiana.

Me enseñaron a rezar,
enseñáronme a sentir
y me enseñaron a amar;
y como amar es sufrir,
también aprendía a llorar.

         El de Lagartera sube entre huertos y olivos hasta un promontorio donde la Capilla del Fraile (altar) y sus tres cruces se hacen canto en la contemplación del majestuoso Macizo de Gredos, desde donde don Miguel de Unamuno hablo con Dios y de su patria, con estos versos:

!Alma de mi carne, sol de mi tierra 
Dios de mi España,
que sois lo único que hay, lo que pasó,        
no la eterna mentira del mañana,
aquí en el regazo de la sierra
aquí entre vosotros, aquí me siento yo!
 ………………………

Esta es mi España, un corazón desnudo
de viva roca
del granito más rudo
que con su cresta en el cielo toca
buscando al sol en mutua soledad;
esta es mi España,
patria ermitaña,
que como al nido torna siempre a la verdad. 


        Valdeverdeja alza su bello Vía Crucis desde su Iglesia Parroquial a la ermita de Ntra. Sra. De los Desamparados, con magnificas vista a un paisaje berroqueña.

        Quien paseen o asciendan en un acto religioso de fe a los Calvarios o Via Crucis, de estos pueblo, al contemplar mi tierra, quiero que miren y escuchen estos versos de Gabriel y Galán:
  
¿Te place la patria mía?
No en sus hondas soledades 
busques con vana porfía
la estrepitosa alegría
de las doradas ciudades.

El campo que esta a tus pies
siempre es tan mudo, tan serio,
tan grave como lo ves.
No es mi patria un cementerio,
pero un templo si lo es. 
 





sábado, 23 de marzo de 2013

La fiesta hebrea del Purim



      En las fiestas propias del mes de Febrero y Marzo, entre San Blas, La Candelaria y el Carnaval, e incluso la propia Semana Santa, hay gran proliferación de dulces de sartén. Tal vez sea consecuencia de la influencia que pudo tener la fiesta judía del PURIM, en nuestra cocina medieval, sabido la gran población de origen judío que hubo en Candele, Oropesa, Puente del Arzobispo y Talavera de la Reina, y en menor medida en las otras localidades de nuestra comarca.
       La alegre y bulliciosa fiesta de PURIM, que celebraban los judíos en Febrero o Marzo (según su calendario lunar), estaba dedicada a conmemorar un acontecimiento, ocurrido al pueblo, a mediados del siglo V a. de C. Cuando la reina Éster, sobrina de Mardoqueo, ambos de la misma estirpe y raza  judía,  advirtió al rey persa Asuero (Jerjes I circa 519-465) de los planes siniestros del gobernador Aman, que pretendía aniquilar a todo el pueblo judío. Muerto este y libre el pueblo de tal amenaza, se estableció la fiesta de PURIM en memoria de la reina Éster.
        Estas fiestas se caracterizaban por lo festivas y bulliciosas en cuanto a lo que se refiere a las comidas, bebidas y bailes, que tenían gran protagonismo. En ellas se hacían un dulce de pasta frita embadurnado de azúcar o miel, que en algunos lugares de España se laman orejas, orellet, orejas de Aman, pestiños… y que guardan un gran parecido con nuestro suspiros, cristiones y mangas.
       Otra costumbre de esta fiesta  de los judíos de Sefarad (España) era la de hacer la chiquillería de sus aljamas un muñeco que arrastraban por calles y plazas, le insultaba, golpeaban y por último lo quemaban. Esta costumbre guarda mucho parecido a la nuestra de los judas, que se hacían en muchos pueblos de la comarca y al pero-palo de Villanueva de la Vera.



RECETA  de MANGAS                                          


INGREDIENTES
300        cl. de vino blanco
              Aceite de girasol
1            taza de agua
              Azafrán
              Miel
1            taza de aceite de oliva
1            taza de aceite de oliva
1            clavo
              Harina (la que admita)          


       Machamos el clavo y el azafrán y lo disponemos en un bol donde tenemos el aceite de oliva y el agua, lo batimos bien y vamos añadiendo la harina hasta que la masa tome densidad para poder trabajar con las manos.


      Estiramos la masa y formamos cuadrados y doblamos dos esquinas opuestas hacia adentro.

       Las freímos en aceite de girasol y cuando están las dejamos templar y las pasamos por miel      con agua caliente.

 



viernes, 22 de marzo de 2013

Los alcornoques


Los  alcornoques

...y de cuando en
cuando los alcornoques
despojados de su corcho
nos mostraban
su rojo tronco desnudo,
como cuerpos desollados
de sufridos San Bartolomé.

Miguel de Unamuno
                                                                                                                                                                                                                          
                                                                                                                                                                                                               
      No son los alcornoques árboles a los que los poetas hayan compuesto líricas odas y rimados versos, y sin embargo su porte majestuoso y su verde claro y brillante le hacen uno de los árboles más bellos de nuestra zona.
         El alcornoque tiene más altura que la encina, con la cual convive, pero es menos frondoso que esta. Busca más humedad en el suelo y huye de climas fríos, en especial de las heladas. Su floración es más larga y su fruto mas alargado y amargo que el de esta y más tardío, lo que beneficia y alarga el aprovechamiento de la montanera. Su madera de gran dureza fue antaño muy usada en la elaboración de carros.
         Altivos alcornoque de mi tierra, diseminados entre el arroyo Alcañizo y el río Guadyervas, que enriquecéis las dehesas de Dehesa Nueva, Deheson del Encinar, Alcornocal… Vosotros de corteza grisácea y desquebrajada de arriba abajo, que como jirones se os arranca para obtener el corcho.
         La saca del corcho se lleva a cabo en los primeros días del verano, cuando el calor impide la proliferación de hongos que infecte la madera del alcornoque, muy sensible al frío, las enfermedades y el fuego. La primera saca se lleva a cabo cuando el árbol tiene aproximadamente veinticinco años, y al corcho que se extrae se le denomina bornizo y por ser muy irregular, se destina a la fabricación de belenes (su corcho ha sido montañas del castillo de Herodes, portal de Belén, campos rocosos… sueños y fantasías infantiles). Las sacas posteriores, de corcho más homogéneo,  se realizaran cada diez años.
         Dos hombres con hachas en mano, van haciendo cortes circulares en el tronco del alcornoque desde la raíz y entre estos un corte vertical. Después, ayudados por los mangos de los hachas a modo de cuña, hacen con ellos palanca desprendiendo la corteza que llaman panas. Quedando los alcornoques desgarrados y con su piel sangrante, del color del barro de los alfareros puenteños y desprendiendo un aroma a tierra y vida maltratada. Más tarde ira oscureciendo su piel hasta recobrar el tono pardo y luego grisáceo.
         Las panas son trasportadas a lomos de mulos a través del sotobosque entre aromáticas jaras, ornamentales retamas y coloridos cantuesos, hasta claras de la dehesa en donde se pesara y se cargara en camiones que las conducirán hasta la fábrica.
         Corcho de viejas colmenas, flotadores de baños de días de esparcimiento, de tapones de vinos míticos… corchos de nuestra vida y sufrimiento de nuestros alcornoques.


martes, 12 de marzo de 2013

El hornazo



El Hornazo: Este típico plato que en nuestra zona se sigue elaborando, viene del latín FORNACEUS, que significa rosca o torta guarnecida de huevo (el huevo representación de la vida que resurge después del invierno). Se elaboraba y consumia el 25 de Abril, día en que según el calendario romano se producía el paso del invierno al verano y se celebraban en el orbe romana las fiestas denominadas Rubigalias o Robigaleas en honor de la Diosa Ceres, para que esta protegiera las cosechas de cereales del ROBIGO
o RAÑA. En este día todos los jóvenes en honor de Ceres salian al campo y degustaban de este plato. Cristianizada Roma esta festividad se adscribe en honor de San Marcos Evangelista, y el consumo de El Hornazo se hace este día o pasa, en algunas poblaciones, al lunes de Pascua por cercanía. Se le da diversos significados y varía geográficamente, pero con la misma raíz, ya sea dulce o salado, o haya sido reducido a un Huevo o Huevo de Pascua que los industriales catalanes empezaron  a elaborar con chocolate a partir de finales del siglo XIX  llamándole, Mona de Pascua. Mona viene del latin monda o munda  que significa ofrenda, generalmente a la Diosa Ceres). En Salamanca paso de ser fiesta campera en el medievo a la romeria del Lunes de Aguas, lunes siguiente al lunes de Pascua, dia en que los estudiantes bajaban a la ribera del río Tormes a recibir a las prostitutas que desde el Miercoles de Ceniza residian en el Arrabal del Puente a la izquierda del río, y este dia regresaban a la ciudad, ya acabada la Cuaresma y la Pascua. Esta normativa, dictada por Felipe II a principio del siglo XVI, hizo cambiar el sentido de la fiesta primitiva. Este día los estudiantes comian el tipico hornazo, que en Salamanca es mas parecido a una empanada.


RECETA   8  HORNAZO  LAGARTERANO
INGREDIENTES
½         Kg. de masa de pan (ya fermentada)
½         kg. de chorizo
1          ciego o bondejo*
5          huevos cocidos
1          huevo batido para pintar el hornazo
            Aceite de oliva  y harina

        Freímos en aceite de oliva cinco trozos de chorizo de cuatro centímetros y una vez
            fritos los disponemos sobre un papel para eliminar grasa y los reservamos.

        Abrimos el ciego o bondejo y cortamos cinco trozos de lengua  y otro cinco de lomo y
            los reservamos.

       La masa del pan la trabajamos cinco minutos sobre una encimera enharinada y la
           dividimos en dos mitades.

      Una de las mitades de la masa  la extendemos en una circunferencia de unos trente
          centímetros, ayudados por un rodillo. Colocamos esta masa sobre una bandeja de horno
          y vamos poniendo encima los huevos en el centro y en rededor los trozos de chorizo, lomo y
          lengua.Tapamos con la otra media masa extendida y vamos haciendo un pliegue en los bordes.
          Apoyando un dedo de una mano y con  otro dedo de la otra mano damos la vueltaa la masa, como
          en las empanadas.

       Con algo de masa sobrante, hacemos hojas, pájaros o iniciales, para adornar. Con una
           brocha vamos pintando el hornazo con el huevo batido. Lo introducimos en el horno
           precalentado a 200ºC y dejamos cocer. Si nos es posible es mejor cocerlo en el horno de
           la panadería.
*El ciego es un embutido de la lengua y trozos de la cabecera del lomo, convenientemente
  adobado y embutido en el estómago del cerdo.
 




lunes, 11 de marzo de 2013

lA ANGUILA

La anguila

Las anguilas pasan gran parte de su vida en el mar. Desde las desembocaduras de los ríos de Europa emigran al Mar de Sargazos, junto a las Islas Bermudas, recorriendo más de 4000 kilómetros por el Océano Atlántico, donde se aparean, desovan y mueren. Las crías movidas por las corrientes del golfo, más que por su débil fuerza, inician la migración a las cuencas fluviales de donde partieron        sus progenitores. Tras una travesía de dos a cuatro años, llegan a las desembocaduras de los  ríos europeos y al contacto con aguas menos salinas, sufren una metamorfosis que los trasforma en ANGULAS. Las hembras adultas ANGUILAS, remontan los cauces fluviales, viviendo en aguas   dulces, pasando el periodo de su crecimiento en ríos, acequias, arroyos y pozos. Pudiendo, como         animal omnívoro, alimentarse de peces, gusanos, insectos…Viviendo incluso en tierra. 
La construcción de las presas de los pantanos acabo con el tránsito de estas por nuestra zona. Pero determinadas normativas protectoras, que contemplan pasos o vías paralelas para salvar  esa barrera arquitectónica, hace que de nuevo se vean en nuestra zona.
Cuando las  anguilas, creen llegado su hora, descienden hasta el Atlántico para dirigirse hasta
 el Mar de Sargazos y renovar el ciclo reproductivo.
                           



RECETA   6  ANGULAS
INGREDIENTES
1 y ½     kg. anguila
1            cebolla grande
3          dientes de ajo
1          tomate grande
1          pimiento verde
1          hoja de laurel
            Unas ramas de perejil
100      ml. de aceite de oliva
            Agua y sal
           Limpiar la cebolla y picarla
              muy finas, al igual que el  
              pimiento verde.  Machacar  
              los ajos. Pochar la verdura en una cazuela baja con un poco de aceite de oliva. Añadir el
              tomate sin pelad y troceado, la hoja de laurel, las ramas de perejil, el ajo machado, la sal y el 
              pimento.

           Limpiar la anguila, quitar la piel y las tripas, lavarla con agua fría y trocearla en rodajas
               de cinco centímetros  de grosor. Añadir las rodajas de anguila a las verduras y
               rehogarlas, añadir agua hasta cubrir el pescado.

           Dejar  cocer unos quince minutos, hasta que la  anguila este cocida.





miércoles, 6 de marzo de 2013

Ciudad de Vascos



         La conquista de Hispania por los árabe, fue planificada como una Yihad (guerra santa) por el Califa Al Walid I (705-715), pues aunque en un principio se admitió el culto a cristianos y judíos, en la práctica estos fueron, en parte, aniquilados u obligados a la obediencia coránica, a la vez que según fueron cobrando fuerza, aumento la represión y se fue borrando la cultura hispano-goda.

         El contingente que intervino en la conquista árabe y posterior dominio de la Península Ibérica, estaba compuesto por, el ejército, personas de la administración, gobierno y religiosos, se puede cifrar en unas cuarenta y cinco mil personas. De este contingente una minoría, pero en si la elite, eran los denominados árabes originarios de Siria, Jordania, Yemen y otros territorios de la Península Arábiga. Ellos fueron los dirigentes del ejército, los administradores más sobresalientes y una elite religiosa. El resto, pero más numerosos, eran los denominados moros (mauritanos) originarios del Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez y La Tripolitania), donde se habían asentado a partir del año 675, tras las luchas mantenidas por los árabes con los pobladores de estos territorios cristianos-bizantinos, y los cuales eran de origen racial Butr y Zanatas y se habían extendido por la costa mediterránea hasta los límites meridionales del Sahara, y fueron más conocidos como beréberes.

         La división administraba de la España Musulmana (Alandalus), especialmente después del advenimiento del califato de Abd al-Rahmánn I  (756-788), que pudo gobernar Al-Ándalus, gracias a la clientela de orígenes sirios, afines a su familia paterna los Omeyas, y a la gran ayuda que le prestaron los jefes tribales del pueblo de los Nafza, al que pertenecía su madre, y muy asentados en la península Ibérica, quedo de la siguiente manera.

         Los territorios del sur y el levante se administraban directamente desde Córdoba. El resto del territorio estaba dividido en tres circunscripciones administrativas denominadas MARCAS.

         La Marca Inferior (Al-Tagr al-Adna), con capital en Mérida, y más tarde Badajoz, estaba poblada por colectivos Hispano-Godos (mulaidines) los cuales habían adoptado la cultura árabe y la religión musulmana, y colectivos berebere de orígenes Butr y los Miknasa, que se asentaron al sur de Mérida y al este, hasta Gafiq (Belalcazar), capital Fahs al Ballt (Llano de las Bellotas, hoy comarca de Los Pedroches). De esa comarca era originaria la familia, que en el siglo XI reinaría en el Reino de Badajoz.

         Esta marca comprendía todo el territorio que durante la última parte del imperio romano y época visigoda se conoció como La Lusitania. Comprendía la cuenca baja del rió Tajo hasta Lisboa y La cuenca media y baja del rió Guadiana.

         La Marca Superior (Al-Tagr al-Ala) el nordeste peninsular, comprendía todo el Valle del Ebro, lindante con el nacimiento del río Duero y con el nacimiento del río Tajo, coincidiendo con la división romana de La Tarraconense. Estaba dividido en Coras dirigidas por jefes o príncipes de origen autóctono o indígenas, que hizo que el poder perdurase más tiempo bajo el dominio califal. Los más al norte y fronterizos con los francos, como Barbitanilla (Barbastro), ocupaban todo el norte de la provincia de Huesca y controlaba los pasos pirenaicos. La Cora de Barusa, con capital en Molina de Aragón, limitaba con la Cora de Santaverya perteneciente a la Marca Media.

         La Marca Media (Al-Tagr al-Awsat), estaba poblada por colectivos hispano-godos (mulaidines) y (mozárabes), y un gran colectivo de origen africano de raza Butr, pertenecientes mayoritariamente al Pueblo Nafza que se asentó entre las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana. Estaba dividida en tres Coras. O distritos administrativos y militares al mando de un gobernador por delegación de los Califas de la dinastía Omeya.

         La Cora de Santaverya, que comprendía desde el nacimiento del río Tajo, el Valle del Rió Turia hasta Tirwal (Teruel), Calamocha, Molina de Aragón, Guadalajara, Tierras de Soria hasta el Rió Duero, llegando por el sur hasta Ocaña. Comprendía gran parte de la provincia de Teruel, toda la de Cuenca, parte de la de Soria y de la de Guadalajara. Su Capital primeramente fue Santaverya, la romana Ercavica, junto a la actual población de Cañaveruela (Cuenca), paso luego a Uklís (Ucles), más tarde paso a Walma (Huélamos) y por ultimo a Al-Qannit (Cañete), y de aquí a Cuenca.

         La Cora de Tulaytula (Toledo), que comprendía gran parte de la actuales provincias de Toledo, Ávila, Madrid, parte de la de Guadalajara y ascendía hasta el Duero por las actuales provincias de Soria y Segovia, por el este lindaba con la Cora de Santaverya y por el sur se alargaba hasta tierras de Yayyan (Jaén) ocupando gran parte de la provincia de Ciudad Real hasta Qasrátiyyar (Alcázar de San Juan).

         La Cora de Makhada Al-Balat (Álbala), con capital en Al-Balat, junto a Romangordo (Cáceres). Al-Balat significa el losado o pavimento, haciendo referencia a él trazado de la calzada romana que unía Mérida con Zaragoza. Ocupaba el norte de la actual provincia de Cáceres hasta Zamora, al sur del río Tajo desde las Orellanas hasta la comarca de La Jara, incluyendo los Ibores y la Sierra de Altamira, Toda la llanura de El Arañuelo, a provincia de Ávila , las tierras de Talavera, Escalona y Maqueda.


Yo busco de los siglos 
 las ya borradas huellas…
 y sé de esos imperios
de que ni el nombre queda.
        Gustavo Adolfo Bécquer

CIUDAD  DE  VASCOS

         Los restos arqueológicos de la llamada Ciudad de Vascos, con independencia de que allí hubiese habido población hispano-romana, incluso anterior,  así como la presencia constatada de población visigoda, hemos de identificarlos con los de una Medina (ciudad) hispano-musulmana, declarada Monumento Histórico-Artístico en 1932.

         Se debió de levantar en la segunda mitad del siglo VIII, ya que en el siglo IX estaban construidos todos los recintos defensivos del sur del río Tajo. Debió de pasar a dominio de Castilla en el año 1080, cuando agobiado por las revueltas internas en el reino de Toledo, su monarca Al-Qadir pacta con Alfonso VI Rey de Castilla (1065-1109) y pasan a poder de Castilla las fortalezas de Canturias y Vascos. Con la rápida reconquista de la zona, la ciudad se fue deshabitada, y al no ofrecer ya ninguna ventaja estratégica y  por no estar en ruta frecuentada, no fue expoliada. Un romance medieval se hace eco de la conquista:

Ese buen rey don Alonso
de la mano horadada
después que ganó Toledo
en él puso su morada,
de do ganó los lugares
de moros que ende fincaban:
Montalbán y Talavera,
Oropesa y Mejorada,
 …………………………

         Se encuentra enclavada en una zona de difícil acceso y sobre un terreno rocoso en el margen izquierdo del rió Huso, antes de la desembocadura de este en el Tajo. El rió Huso la bordea por el este y norte haciéndola inexpugnable. Por la parte oeste la protege el barranco del arroyo de La Mora. La parte sur da a una raña (llanura de monte bajo), y en su cercanía hubo un arrabal y un cementerio, así como otro más al oeste.

         Todo hace pensar que esta ciudad es la denominada Nafza, principal urbe del pueblo bereber de este nombre.

        Pero si este fue su nombre ¿de dónde  procede el nombre de Vascos?  Según el geógrafo granadino del siglo XII Ibn Galib, la ciudad de Talavira (Talavera) tenía tres distritos, uno de los cuales era denominado Basak, que por la semejanza lingüística se tiende a identificar con Vascos. Tendríamos así al distrito o comarca de Basak (Vascos) y la ciudad Nafza. También Vascos puede venir de al-Wacar (el castillo).

       La Medina de Vascos sigue una tipología urbanística propia de la cultura árabe, estando delimitada por una muralla que constituía en si La Medina o Ciudad. En ella se levantaban los edificios propios de la cultura musulmana como: mezquitas, zoco, alcaicería (barrio de Tiendas), baños públicos y por supuesto La Alcazaba.

La Muralla
        
         Está construida con piedra y a determinada altura con tapial que por ser de poca calidad se ha perdido en casi todo el perímetro, siendo en la parte sur más elevados sus muros. Está jalonada por torres, que en algunos casos son cuadrados. Estas torres en ocasiones contaban con un foso para una mejor defensa. Su anchura es de casi dos metros y está en buen estado de conservación. Carece de cimientos ya que se levanta sobre roca.

         Se conserva las puertas del sur y la del oeste, esta última en una zona construida a base de grandes sillares, presentando un arco de herradura esculpido en el muro. La puerta sur construida en sillería y mampostería, presenta almenas. Por el trazado de la misma, todo hace pensar que fue de las denominadas de Recodo. Esta técnica arquitectónica de construir las puertas en forma de codo, ostacularizaba el acceso a la medina en caso de un ataque militar, ya que estas puertas estaban fuertemente fortificadas. Las primeras puertas de estas características de las que tenemos noticias son las de Bagdad de época del califa Al-Mansur (762-765), y la de Ankara del año 859. Puede que estas tengan su origen en fortificaciones preislámicas en Mesopotamia (tierra entre ríos) de donde llevaron esta técnica los abasíes que desde la región de Oxo fueron a Bagdad. En la península Ibérica son introducidas en el siglo XI por los almorávides.     

       El recinto amurallado de la Ciudad de Vascos contaba con cinco portillos de los cuales dos se encuentran muy bien conservados. Su uso era para ir a abastecerse de agua y leña, así como para evacuar las aguas de lluvias. Todos estaban situados junto a una torre que a la vez controlaban el paso de personas. Su trazado urbano, al igual que en todas las ciudades islámicas, era de estrechas calles y por las características del terreno hemos de suponer de grandes pendientes.


La alcazaba

         Recinto fortificado dentro de la medina a su vez también fortificada, estaba destinada a residencia de calidad con alguna misión defensiva. En ella residía El Gobernador de la medina y de su distrito, por delegación de la autoridad de La Cora de Al-Balat, para la gobernación y la defensa de los mismos.
      
         El territorio que dependía de La Ciudad de Vascos era gran parte de La Jara (Toledo), parte de la Sierra de Altamira y parte del Campo Arañuelo. Un importante destacamento militar residía en La Alcazaba de la Medina al mando del Gobernador.

         A la primitiva Alcazaba de la ciudad se accede por una puerta que franquean dos robustas torres con puerta, hoy inexistente, de donde parte el muro que cierra el recinto de la misma. Sobre este muro corría una barbacana en la que se conservado un remate de tapial, el único que se a conservado.

         Por la parte sur y oeste hay dos zonas añadidas a la alcazaba, con puertas que controlaban el acceso. La Alcazaba contaba con una mezquita, de planta rectangular de 130 metros cuadrados. Se accede por una puerta abocinada en la rampa de acceso a la parte superior de la Alcazaba. Al traspasar la puerta de la mezquita se entraba en un espacio a modo de zaguán destinado a descalzarse para entrar en el salón de oración. Frente de la entrada a la sala de oración, había otro recinto, en el que parte de unas pilas nos indican que estaba destinado a realizar las abluciones, que desaguaba al exterior.


         La sala de oración estaba dividida en cuatro naves longitudinales y otras tantas trasversales, divididas por columnas de las que se han conservado en el lado norte algunos fustes y pilares. Estas sostenían arcos de herradura construidos con ladrillos. El mihrab (nicho en la mezquita que señala a donde deben mirar los que oran) se encuentra tallado en el muro sur y ocupa el punto medio de todo el recinto. Esta mezquita se debió de construir en el siglo X, y para uso exclusivo de los moradores de la alcazaba, dado que había otras, diseminadas por la ciudad.




EL  YIHAD A  YILLIQIYA de Ibn al-Qitt

         El Yihad es para los musulmanes La Guerra Santa y Yilliqiya era el reino cristiano de León, que acababa de conquistar Zamora y había fijado la frontera con Al-Ándalus en el río Duero.

         La génesis de la revuelta que encabezo Ibn al-Qitt, hay que buscarla en el antagonismo recalcitrante entre los Omeyas de Córdoba, que seguían la ortodoxia sunni y los califas fatimies de Ifriqiya (Túnez, Argelia y La Tripolitania (Libia).

         Las posiciones fatimíes tuvieron un primer propagador en Abu Ali al-Sarray, quien conocedor de la aceptación popular de los hombres cultos, a la vez que austeros y de costumbres eremitas. Recorrió todo Al-Ándalus, vestido de parco sayal de lana, calzado con abarcas de esparto y montado en un humilde burro. Propagando la idea de una guerra santa contra el Califato Omeya de corriente sunni. Estas tesis calaron hondo entre los pueblos hispanos de origen bereber en especial en el Pueblo Nafza.

         Abu Alí al-Sarray convenció a un miembro de la familia Omeya para organizar una rebelión que le conduciría a hacerse con el poder. El elegido era Ibn al-Qitt (el gato) apodada así la familia desde su abuelo, el cual a su vez era nieto del Emir Omeya Hiham e hijo de Abd al-Rahmán I (756-788).

         Ibn al-Qitt era un hombre joven, de noble cuna, ilustrado, de regio porte, de bello rostro a pesar de sufrir un tic nervioso. Era un hábil prestigitador que hacia premoniciones sobre el fin del mundo y tenía una filosofía ascética, que pregonaba: que prevaleciera el reino del bien, y la prohibición del mal.
Defender la verdad sobre la mentira. A la vez que se presentaba como un Mahdi (Guía o Mesías), y proclamaba el Yihad (guerra santa), contra el reino de León.

         El año 288/900 Ibn al-Qitt sale de Córdoba y se dirige a Fahs al-Ballut (el llano de las bellotas), la actual comarca de Los Pedroches con capital Gafiq (actual Belalcazar), continua por Yabal al-Buranis (Sierra de Almaden), con grandes seguidores para iniciar la guerra santa. Llega a Trujillo y desde esta se dirige a Nafza, desde donde pide colaboración en la toda la Marca Media para ir a la conquista de Zamora, a la que se le suman Talavera, Toledo, Madrid, Guadalajara, Mérida y Badajoz. En estos territorios había grandes contingentes de musulmanes de origen berebere.

         Con un ejército de sesenta mil hombres voluntarios entre jinetes e infantes sale de Nafza para conquistar Zamora. Llegado junto al río Duero Ibn al Qitt manda una insolente misiva a Alfonso III (866-910) pidiéndole
se convierta al Islam y entregue Zamora y el reino de León al poder musulmán, lo que enojo sobremanera al de León que decidió salir a combatir.

         El primer encuentro fue favorable a Ibn al-Qitt, lo que movió a determinados contingentes a retirarse por una aparente victoria. La batalla duro diez días y Ibn al-Qitt fue derrotado y muerto el 10 de julio del año 901.