En las fiestas propias del mes de Febrero y Marzo, entre San Blas, La Candelaria y el Carnaval, e incluso la propia Semana Santa, hay gran proliferación de dulces de sartén. Tal vez sea consecuencia de la
influencia que pudo tener la fiesta judía del PURIM, en nuestra cocina medieval, sabido la gran población de
origen judío que hubo en Candele, Oropesa, Puente del Arzobispo y Talavera de la Reina, y en menor medida en
las otras localidades de nuestra comarca.
La alegre y bulliciosa fiesta de PURIM,
que celebraban los judíos
en Febrero o Marzo (según su
calendario lunar), estaba
dedicada a conmemorar un acontecimiento, ocurrido al pueblo, a mediados
del siglo V a. de C. Cuando la reina Éster, sobrina de
Mardoqueo, ambos de la misma estirpe y raza judía,
advirtió al rey persa Asuero (Jerjes I
circa 519-465) de los planes siniestros del gobernador Aman,
que pretendía aniquilar a todo el pueblo judío. Muerto este y libre el pueblo de tal amenaza,
se estableció la fiesta de PURIM en memoria de la reina Éster.
Estas fiestas se caracterizaban por lo festivas y bulliciosas en cuanto a lo que se refiere a las comidas, bebidas y
bailes, que tenían gran
protagonismo. En ellas se hacían un dulce de pasta frita embadurnado de azúcar o miel, que en algunos lugares de
España se laman orejas, orellet, orejas de Aman, pestiños… y que
guardan un gran parecido con nuestro suspiros, cristiones y
mangas.
Otra costumbre de esta fiesta de los
judíos de Sefarad (España)
era la de hacer la chiquillería de sus aljamas un muñeco que
arrastraban por calles y plazas, le insultaba, golpeaban y por
último lo quemaban. Esta costumbre guarda mucho parecido a
la nuestra de los judas, que
se hacían en muchos pueblos de la
comarca y al pero-palo de Villanueva de la Vera.

RECETA de MANGAS
INGREDIENTES
300 cl. de vino blanco
Aceite de girasol
1 taza de agua
Azafrán
Miel
1 taza de aceite de oliva
1 taza de aceite de oliva
1 clavo
Harina (la que admita)
1º Machamos el clavo y el azafrán y lo disponemos en un bol donde tenemos el aceite de oliva y el agua, lo batimos bien y vamos añadiendo la harina hasta que la masa tome densidad para poder trabajar con las manos.
2º Estiramos la masa y formamos cuadrados y
doblamos dos esquinas opuestas hacia adentro.
3º Las freímos en
aceite de girasol y cuando están las dejamos templar y las pasamos por miel con
agua caliente.
